Cómo controlar los juegos bruscos de su gato

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Los comportamientos de juego agresivos son comunes en gatos jóvenes y activos de menos de dos años, y en gatos que viven en hogares donde no hay otros gatos ni suficiente estimulación mental y física. Cuando los gatos juegan, incorporan varios comportamientos en su juego, como acciones exploratorias, investigativas y predatorias. El juego les permite a los gatos practicar las habilidades que normalmente necesitarían para sobrevivir. A los gatos les gusta explorar nuevas áreas e investigar cualquier cosa que se mueva, y pueden golpear, saltar y morder objetos que se asemejan a las presas.

Los gatitos aprenden cómo inhibir sus mordiscos gracias a sus hermanos y a su madre. Un gatito que es separado de su familia demasiado pronto puede ser más brusco que uno que ha pasado más tiempo valioso con su familia. Además, si los humanos juegan con un gatito o un gato joven usando las manos y los pies en vez de juguetes, el gato seguramente aprenderá que jugar de manera brusca con las personas es correcto. En la mayoría de los casos, es posible enseñarle a su gato joven que los juegos bruscos no son aceptables. Puede lograrlo llevando a su gato a una clase de socialización para gatos, que se ofrecen en algunos refugios de animales locales, y haciendo lo siguiente:

Alentar el comportamiento aceptable

Redirija los comportamientos agresivos de su gato joven hacia objetos aceptables, como juguetes (consulte nuestro folleto: “Juguetes para gatos y cómo utilizarlos”). Arrastre un juguete en el piso para estimular al gato a que salte sobre él, o lance un juguete lejos de su gato para que se ejercite más al tratar de capturarlo. Algunos gatos incluso devuelven el juguete para que se lo tiren otra vez. Otros juguetes interesantes son los que le permiten al gato luchar, como un juguete de peluche de un tamaño similar al de su gato, que puede agarrar con las dos patas delanteras, morder y patear con las patas traseras. Esta es una de las maneras en que los gatos juegan entre ellos, especialmente cuando son jóvenes. También es una de las maneras en las que intentan jugar con las manos y los pies de los humanos, por lo cual es importante brindar este tipo de objeto de alternativo para el juego.

Como los gatos jóvenes necesitan mucho tiempo de juego, intente programar tres o cuatro momentos fijos durante el día para jugar con su gato. Esto lo ayudará a comprender que no siempre tiene que ser él quien inicie el juego saltando encima de usted.

Desalentar el comportamiento inaceptable

Usted debe establecer las reglas de comportamiento para su gato joven, y todas las personas con las que tenga contacto con el gato deben reforzarlas. No puede pretender que el gato aprenda que puede jugar bruscamente con el padre, pero no con el bebé.

Tenga en cuenta lo siguiente: Ninguno de estos métodos será muy eficaz a menos que también le dé a su gato medios aceptables para descargar su energía, jugando con él regularmente y utilizando juguetes adecuados.

Qué no hacer

Intentar tocar a su gato o darle un golpe por jugar bruscamente provocará el efecto opuesto. El gato le puede tenerlo tener miedo a sus manos o puede interpretar esos golpes como movimientos de juego y, como resultado, jugar más bruscamente.

Agresión: Los gatos pueden morder o rasguñar la piel. En estos casos, lo mejor es buscar ayuda de un especialista en comportamiento que trabaje con el comportamiento de su gato joven. Asegúrese de mantener a su gato encerrado hasta recibir ayuda profesional. Además, asegúrese de limpiar bien cualquier mordedura o rasguño y consultar a su médico, ya que las mordeduras o rasguños de los gatos se infectan fácilmente (consulte nuestros folletos: “Cuando la línea de ayuda con problemas de comportamiento no puede ayudar” y “Comprender la agresión de los gatos hacia las personas”).