Cómo entrenar a su perro para estar en una jaula

Download Resource

Entrenar a su perro para que permanezca en una jaula puede tomar algo de tiempo y esfuerzo, pero puede ser útil en numerosas situaciones. Si tiene un nuevo perro o un cachorro, puede utilizar la jaula para limitar el acceso a la casa hasta que aprenda todas las reglas de la casa, como lo que puede y no puede masticar y en qué lugar puede o no hacer del baño. Una jaula también es una forma segura de transportar a su perro en el automóvil y de llevarlo a lugares donde no pueda correr libremente. Si lo entrean adecuadamente para que utilice la jaula, la considerará un lugar seguro y estará feliz de pasar el tiempo allí cuando sea necesario. Siempre deje agua para su perro en la jaula. Los recipientes resistentes al agua o que se sujetan a la puerta de la jaula son los mejores.

Cómo elegir una jaula

Las jaulas pueden ser plásticas (a menudo se las denomina “jaulas para vuelos”) o jaulas metálicas plegables. Las jaulas de tela plegables están diseñadas para usarse cuando el dueño está presente y es posible que no contengan a un perro por períodos largos sin supervisión. Las jaulas vienen en diferentes tamaños y pueden comprarse en cualquier tienda de productos de mascotas. La jaula de su perro debe ser lo suficientemente grande para que se pare y gire.

Proceso de entrenamiento para estar en una jaula

El entrenamiento para estar en la jaula puede tomar días o semanas, según la edad, el temperamento y las experiencias pasadas de su perro. Es importante tener en cuenta dos cuestiones durante este entrenamiento: la primera es que la jaula siempre debe asociarse a algo agradable, y la segunda es que entrenamiento debe realizarse en una serie de pasos pequeños, no lo haga demasiado rápido.

Paso 1: Presentarle la jaula a su perro

Paso 2: Alimentar a su perro en la jaula

Paso 3: Condicionamiento de su perro en la jaula durante períodos largos

Paso 4:

Parte A – Enjaular al perro cuando se queda solo

Después de que su perro permanezca 30 minutos en la jaula sin ponerse ansioso ni temeroso, puede comenzar a dejarlo por períodos cortos cuando usted se va de la casa. Haga que entre en la jaula con la orden y el premio habituales. Quizás desee dejarlo con algunos juguetes seguros en la jaula (consulte nuestro folleto: “Juguetes para perros y cómo utilizarlos”). Probablemente desee variar el momento de su rutina de prepararse para salir en que pondrá al perro en la jaula. Aunque no debe pasar mucho tiempo en la jaula antes de que usted se vaya, puede hacerlo entre cinco y veinte minutos antes de irse.

No haga una despedida emotiva y prolongada cuando se vaya, sino práctica. Felicite a su perro brevemente, ofrezca el premio por haber entrado a la jaula y luego váyase tranquilamente. Al volver a casa, no recompense a su perro por el comportamiento de entusiasmo respondiéndole con entusiasmo y excitación. Haga que sus llegadas sean discretas. Continúe dejando a su perro en la jaula de vez en cuando durante períodos cortos cuando esté en su casa, para que no lo asocie con estar solo.

Parte B – Enjaular al perro en la noche

Haga que su perro entre en la jaula con la orden y el premio habituales. Al principio, es buena idea ubicar la jaula en su habitación o en un pasillo cercano, especialmente si tiene un cachorro. Los cachorros suelen salir para hacer del baño en la noche, y querrá estar cerca para poder escuchar cuando se queje para que lo dejen salir. También los perros más grandes deben permanecer cerca al principio para que la jaula no se asocie al aislamiento social. Una vez que su perro duerma cómodamente toda la noche con la jaula cerca de usted, puede comenzar gradualmente a cambiar la ubicación de la jaula adonde usted prefiera. A los cachorros sanos se les puede quitar el agua unas horas antes de irse a dormir para ayudar a disminuir la frecuencia con la que necesitan orinar durante la noche.

Problemas potenciales

Demasiado tiempo en la jaula

Una jaula no es una solución mágica. Si no se usa correctamente, el perro se puede sentir atrapado y frustrado. Por ejemplo, si su perro está en la jaula todo el día mientras usted está en el trabajo, y luego nuevamente toda la noche, pasa demasiado tiempo en un espacio demasiado pequeño. Deben hacerse otras disposiciones para adaptar las necesidades físicas y emocionales del perro. Además, recuerde que los cachorros menores de seis meses de edad no deben permanecer en la jaula más de tres o cuatro horas por vez. No pueden controlar sus vejigas e intestinos por períodos más largos.

Quejas

Si su perro se queja o llora cuando está en la jaula en la noche, puede ser difícil decidir si está quejándose para salir de la jaula o porque necesidades tiene que hacer del bano. Si usted siguió los procedimientos de entrenamiento descritos anteriormente, no ha recompensado a su perro por quejarse en el pasado dejándolo salir de la jaula. Intente ignorar las quejas. Si su perro lo está poniendo a prueba, es probable que deje de quejarse pronto. Gritarle o golpear la jaula solo empeorará la situación. Si las quejas continúan luego de haberlo ignorado varios minutos, utilice frases que asocie con salir afuera a hacer del baño. Si responde y se exalta, llévelo afuera. Esta debe ser una salida con un propósito, no un momento para jugar. Si está convencido que su perro no tiene que hacer del baño, la mejor respuesta es ignorarlo hasta que deje de quejarse. No ceda, sino le enseñará a su perro que con quejas fuertes y prolongadas obtiene lo que desea. Si ha avanzado gradualmente a través de los pasos de entrenamiento, y no lo ha hecho demasiado muy rápido, es menos probable que tenga este problema. Si el problema se vuelve imposible de controlar, quizás deba iniciar nuevamente el proceso de entrenamiento para estar en la jaula.

Ansiedad de separación

Intentar usar la jaula como solución para la ansiedad de separación no resolverá el problema. Una jaula puede evitar que su perro sea destructivo, pero puede lastimarse en un intento por escapar de la jaula. La ansiedad de separación solo puede resolverse con procedimientos de sustitución de estímulos y desensibilización (consulte nuestro folleto: “Ansiedad de separación”).