Cómo usar un cabestro

Download Resource

Un cabestro es un tipo de collar especial, con una tira que rodea el hocico del perro y otra que se coloca alrededor del cuello, justo detrás de las orejas. La correa se ajusta debajo de la barbilla, con un anillo unido a la tira que rodea el hocico. Cuando el perro comienza a tirar, el diseño del cabestro hace que el hocico del perro quede apuntando hacia usted, con lo cual le resulta físicamente difícil seguir tirando. Este dispositivo es humanitario y no provoca dolor; funciona mucho mejor que un collar de ahorque o con pinchos para evitar que el perro tire de la correa. Las marcas más conocidas de cabestros son Gentle Leader, Snoot Loop y Halti.

¿Cómo se coloca?

El cabestro debe colocarse adecuadamente para que sea eficaz y al perro le resulte cómodo. La tira para el cuello debe estar tan alta como sea posible, justo detrás de las orejas. Se debe poder colocar un dado entre la tira y el cuello del perro. La pieza para el hocico debe ajustarse de manera que, cuando el perro tiene la boca cerrada, pueda deslizarse hacia abajo hasta el comienzo de la piel del hocico, pero no tan suelta que se deslice hasta la punta del hocico. La pieza para el hocico debe quedar inmóvil de forma natural, justo debajo de los ojos. Asegúrese de que el anillo de metal al que se une la correa esté debajo de la barbilla.

¿Cómo reaccionará su perro?

La mayoría de los perros resisten el cabestro al principio. La resistencia varía según el animal. Cuando le ponga el cabestro por primera vez, es posible que intente quitárselo con las patas o frotándose el hocico contra el suelo, contra usted o contra cualquier cosa que haya cerca. La mejor estrategia es distraerlo arrojando un camino de premios o bocadillos en el suelo, frente a él. También puede ofrecerle bocadillos con la mano para que se vaya moviendo y, cuando los tome, felicitarlo. Es importante garantizar que la pieza para el hocico esté bien colocada para que nunca pueda quitársela. La mayoría de los perros se acostumbran al cabestro. Cuando su perro asocie el cabestro con salir a pasear, comenzará a reaccionar de forma positiva al verlo y, pronto, ¡usted y su perro disfrutarán de caminar juntos!

Al trabajar con la mascota en casa, póngale el cabestro durante períodos muy breves mientras lo distrae y recompense su paciencia con premios. También dé caminatas cortas en su propio jardín antes de salir a dar paseos más largos con el cabestro colocado.

Cuestiones que recordar: