Comportamiento normal de un cachorro: mordiscos y juegos bruscos

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Cuando los cachorros juegan entre ellos, usan la boca. Por lo tanto, a menudo quieren morder o “mordisquear” sus manos cuando juega o lo acaricia. Rara vez se trata de un comportamiento agresivo y, por lo tanto, no tiene la intención de lastimar. Debido a que los cachorros están muy motivados a exhibir este tipo de comportamiento, es probable que los intentos de suprimirlo o pararlo no tengan éxito, a menos que le presente a su perrito un comportamiento alternativo. Los objetivos de trabajar con este comportamiento normal del cachorro son redirigir el deseo poniéndole en la boca un juguete masticable aceptable, y enseñarle que poner sus dientes en la piel nunca es aceptable.

Alentar el comportamiento aceptable

Redirija las ganas de morder de su cachorro hacia objetos aceptables, ofreciéndole un pequeño hueso de cuero crudo u otro tipo de juguete para masticar cada vez que pone la boca sobre su piel cuando lo acaricia. Esta técnica puede ser especialmente efectiva cuando los niños quieren jugar con el cachorro o acariciarlo. Cuando usted o el niño extiendan una mano para rascarlo, ofrézcanle el hueso para masticar con la otra. Esto no solo ayudará a su cachorro aprenda a aprender que las personas y las caricias son maravillosas, sino que también tendrá la boca ocupada durante la sesión. Alterne con qué mano acaricia y con cuál le da el hueso para masticar. Al principio, es posible que necesite acariciar o rascar a su cachorro por períodos cortos, ya que cuanto más tiempo se tome, más probable será que se excite y comience a mordisquear.

Desalentar el comportamiento inaceptable

También debe enseñarle a su cachorro que poner la boca sobre la piel es inaceptable y que mordisquear tiene consecuencias desagradables para él. Enséñele que los mordiscos “apagan” toda la atención y la interacción social con usted. En cuanto sienta sus dientes en la piel, grite “AYYY” con un tono agudo, y luego ignórelo por unos segundos. Si continúa poner los dientes en su piel, salga de la habitación. Es posible que necesite tenerlo atado con una correa mientras juega, para que no pueda seguirlo cuando salga. Después de 10 o 15 segundos, vuelva con su cachorro y pruebe nuevamente el método del juguete para masticar y las caricias. Tomará muchas repeticiones hasta que su cachorro entienda qué se espera de él.

TENGA EN CUENTA: Nunca deje a su cachorro sin vigilancia mientras está atado, ya que puede enredarse con la correa y lastimarse. Al salir de la habitación, manténgase a una buena distancia de su cachorro, donde aún pueda verlo, pero él no lo puede ver.

También puede intentar usar guantes de algodón recubiertos con una sustancia que tiene sabor desagradable, como la manzana amarga. Su cachorro aprenderá que “las manos en la boca tienen mal sabor”. Sin embargo, para que este método funcione, debe experimentar ese mal sabor cada vez que le mordisquea la mano. La posible desventaja de este método es que su cachorro podría aprender que “las manos con guantes tienen mal sabor y las manos sin guantes, no”.

Recuerde que estos métodos probablemente no funcionaran a menos que trabaje duro para enseñarle a su cachorro el comportamiento correcto, ofreciéndole un juguete que sí pueda masticar.

Saltar

Cuando su cachorro le salta encima, es porque quiere atención. Si le da la espalda, lo empuja, le pone la rodilla en el pecho o lo pisa, ¡está recibiendo su atención! Esto se convierte en un comportamiento gratificante y, por lo tanto, el cachorro seguirá saltando: la atención negativa también es atención. Desde el punto de vista de su cachorro, la atención negativa es mejor que no obtener atención.

Entonces, cuando su cachorro le salte:

Cuando se dé cuenta de que obtiene la atención que anhela solo cuando deja de saltar sobre usted y se sienta (si conoce la orden), dejará de saltar. Recuerde que, una vez que haya aprendido a llegar y a sentarse tranquilo para tener su atención, usted debe recompensar ese comportamiento. Sea cuidadoso y no lo ignore cuando llegue y se siente educadamente, esperando su atención.

Qué no hacer

Los intentos de empujar, bofetear o golpear a su cachorro en la cara cuando mordisquea o le salta encima siempre son contraproducentes. Pueden suceder varias cosas, según el temperamento de su cachorro y de la severidad de la corrección:

Una nota sobre los niños y los cachorros

Para los niños menores de 8 o 9 años es muy difícil practicar el tipo de modificación de comportamiento que se describe aquí. Cuando los mordisquean o les saltan encima, la primera reacción de los niños es apartar al cachorro con sus manos y brazos. El cachorro interpretará esto como un juego y probablemente mordisquee, muerda o salte aún más. Los cachorros nunca deben quedarse solos con niños menores de 10 años, y los padres deben supervisar de cerca todas las interacciones entre sus hijos y sus cachorros.