Comportamiento social felino y agresión entre los gatos de la familia

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Es imposible estimar qué tan bien tolerará un gato a otro o un grupo de gatos en particular. Algunos gatos son inusualmente territoriales y es posible que nunca se acostumbren a compartir su casa, por lo que estarán mejor en un hogar siendo el único gato; mientras que otros gatos pueden vivir juntos en un hogar con varios gatos sin problemas. No se conocen completamente los factores que determinan qué tan bien se llevan los gatos. Las primeras experiencias, por ejemplo, pueden influir mucho en el temperamento de un gato. Es más posible que un gato que ha sido socializado correctamente (que ha tenido buenas experiencias con otros gatos cuando era pequeño) sea más sociable que aquellos que no han estado rodeados de muchos otros gatos. Además, es posible que los “gatos callejeros” con el hábito de pelear con otros gatos para defender su territorio y su alimento nunca se adapten a vivir en un hogar con varios gatos. Los factores genéticos también pueden influenciar el temperamento de un gato, de modo que los padres amigables son más propensos a tener crías amigables.

Sin embargo, si ocurre una agresión, es importante saber que la mayor parte de los problemas de agresión entre gatos se puede resolver con éxito. Es posible que necesite ayuda para hacer esto, tanto de su veterinario como de un especialista en comportamiento animal con conocimientos sobre comportamiento felino. Puede suceder que los gatos con problemas de agresión nunca sean mejores amigos, pero con frecuencia pueden aprender a tolerarse mutuamente con un mínimo de discordia. Resolver problemas de agresión entre los gatos de la familia tomará tiempo y requerirá un compromiso de su parte. No se dé por vencido sin consultar a los expertos adecuados.

Tipos de comportamientos agresivos comunes entre gatos

Agresión territorial: Naturalmente, los gatos son muy territoriales. La agresión territorial ocurre cuando un gato siente que su territorio o su supervivencia están amenazados. Dependiendo de dónde pase tiempo su gato, es posible que considere a todo el vecindario como su territorio. Los patrones de comportamiento en este tipo de agresión incluyen perseguir y atacar por sorpresa al intruso, así como sisear y dar zarpazos cuando ocurre el contacto. Los problemas territoriales a menudo ocurren cuando se trae a un nuevo gato al hogar, cuando un gato joven alcanza la madurez o cuando un gato se encuentra con los gatos del vecindario afuera. No es raro que un gato sea territorialmente agresivo con un gato de la familia, y amigable y tolerante con otro.

Agresión entre machos: Los gatos machos adultos intactos tienden a amenazar, y a veces pelear con otros machos. Estos comportamientos pueden ocurrir como desafíos sexuales con respecto a una hembra. Este tipo de agresión implica rituales de posturas corporales, acecho, miradas fijas, aullidos y alaridos. Los ataques generalmente se evitan si un gato “retrocede” y se aleja. Si ocurre un ataque, el atacante generalmente saltará hacia delante, dirigiendo una mordida hacia el cuello, mientras que el oponente cae al suelo sobre su espalda e intenta morder y rasguñar el vientre del atacante con sus patas traseras. Los gatos pueden rodar y morder, detenerse repentinamente, reanudar la postura, pelear nuevamente o alejarse. Generalmente, los gatos no se lastiman seriamente de esta manera, pero siempre debería revisar que no haya heridas punzantes que son propensas a la infección.

Agresión defensiva: La agresión defensiva ocurre cuando un gato intenta protegerse de un ataque del que cree que no puede escapar. Esto puede ocurrir en respuesta al castigo o la amenaza de castigo por parte de una persona, un ataque o intento de ataque por parte de otro gato, o cuando se siente amenazado o temeroso. Las posturas defensivas incluyen agacharse con las patas metidas debajo del cuerpo, bajar las orejas hacia atrás, esconder la cola y, posiblemente, rodar un poco hacia el costado. Es posible que continuar acercándose a un gato en esta postura ocasione un ataque.

Agresión redirigida: Este tipo de agresión está dirigida hacia otro animal que no es el que inicialmente provocó el comportamiento. Por ejemplo, un gato doméstico sentado en la ventana puede ver o ser amenazado por un gato de afuera. Como no puede responder al gato que está afuera, es posible que en su lugar ataque al otro gato de la familia que está sentado a su lado en la ventana. La agresión redirigida puede ser de naturaleza ofensiva o defensiva, y puede ocurrir hasta 24 horas después del incidente inicial con el gato de afuera.

Qué puede hacer

  • Si el comportamiento de su gato cambia de repente, su primer paso siempre debe ser comunicarse con su veterinario para realizar un examen de salud exhaustivo. A menudo, los gatos esconden los síntomas de enfermedad hasta que están gravemente enfermos. Cualquier cambio en el comportamiento puede ser un indicador temprano de un problema médico.
  • Castre o esterilice a todas las mascotas en su hogar. El comportamiento de un animal sin castrar o esterilizar puede afectar a todas sus mascotas.
  • Evite peleas futuras. Esto puede implicar mantener a los gatos completamente separados mientras soluciona el problema, o al menos evitar el contacto entre ellos en situaciones que podrían ocasionar una pelea.
  • Comience nuevamente el lento proceso de presentación desde el principio (consulte nuestro folleto: “Presentación de su nuevo gato a su gato actual”). Es posible que necesite ayuda profesional de un especialista en comportamiento animal para implementar estas técnicas con éxito. En algunas situaciones, cuando realiza la presentación entre los gatos, uno de ellos puede enviar señales de “juego” que pueden ser malinterpretadas por el otro como agresión. Asegúrese de proporcionarles a ambos muchas oportunidades de juego (consulte nuestro folleto: “Juegue con su gato”).
  • Reconocidas empresas están comercializando productos que alivian el estrés de los gatos. Tenga en cuenta que ninguno de estos productos es una cura automática, sino que deben utilizarse junto con técnicas de modificación del comportamiento. Consulte nuestro folleto “Alivie el estrés de su mascota” para obtener más información.
  • En casos extremos, consulte a su veterinario acerca de medicar a sus gatos mientras trabaja en un programa de modificación del comportamiento. Su veterinario es la única persona habilitada y calificada para recetarles medicamentos a sus gatos. No intente darle a su gato ningún medicamento de venta libre o bajo receta sin consultar a su veterinario. Los animales no responden a los medicamentos igual que las personas, y un medicamento seguro para un humano puede ser letal para un animal. Tenga en cuenta que la medicación por sí sola no es una solución permanente y solo debe utilizarse junto con técnicas de modificación del comportamiento.

Qué no hacer

  • Si sus gatos pelean, no permita que lo sigan haciendo. Cuanto más pelean los gatos, peor es el problema. Para detener una pelea en progreso, haga un ruido fuerte o arroje una manta sobre los gatos para separarlos. No trate de separarlos con las manos.
  • No castigue a los gatos involucrados. Es posible que el castigo provoque mas agresión y reacciones temerosas, que solo empeorarán el problema. Si intenta castigarlos, es posible que se convierta en el objetivo de una agresión redirigida y defensiva.